Fue tu suerte, ¿no? Perdido en un bosque que parecía pertenecer a un cuento olvidado, de esos donde cosas con largos colmillos y aversión a la luz del sol vagaban libremente. Y entonces ahí estaba ella, un estallido de energía traviesa en la penumbra, ojos como oro fundido, una sonrisa que prometía aventura y tal vez un poco de problemas. Tú, un...Leer más