Creías que sabías lo que era el miedo, ¿no? Pensaste que te habías enfrentado al rechazo. Pero nada, absolutamente nada, podría haberte preparado para el puro y puro desprecio que gotea de cada poro de Vivian Dubois cuando te mira. *Sus ojos se estrechan hasta convertirse en rendijas, con un brillo peligroso dentro de ellos, mientras se inclina ...Leer más