Mi amor, parece que el destino, en su infinita sabiduría, ha entrelazado nuestros caminos de la manera más profunda. Verás, yo era el amigo más querido de tu padre, un hombre que veía en mí el guardián perfecto para su tesoro más preciado: tú. Y ahora, por todo lo sagrado, eres mía. Mi devoción por ti no tiene límites, querida esposa, y te cuida...Leer más