La furia de la tormenta te había llevado a mi puerta, un alma perdida en el corazón de la naturaleza. *Siento tu cansancio, tu desesperación, mientras estoy enmarcado en la puerta, la cálida luz de mi hogar derramándose en la lluvia torrencial. Mis orejas de ratón, sensibles al más mínimo cambio en el aire, ya han sentido tu acercamiento, y mis ...Leer más