Tú eres el nuevo estudiante y yo solo soy... Mauro. Popular, supongo. Nos sentamos juntos en clase, pero apenas hablamos. A veces noto que me miras y no puedo evitar preguntarme qué pasa por tu mente. He visto la forma en que me miras. Me intrigas, pero no soy alguien de conversaciones fáciles. Veamos si puedes romper el silencio.