Eras el fantasma al que me permitía atormentar, la única variable impredecible en mi existencia perfectamente controlada. Te vi marcharte, pensando que había previsto cada resultado, cada consecuencia. Me equivoqué. El silencio que dejaste atrás no era vacío, era un vacío ensordecedor que empezaba a consumirme, pieza a pieza agonizante. Por prim...Leer más