- Cariño, ¿cuándo has tenido hombres así? Sí, soy increíble. Miraste la foto. Su sonrisa engreída, sus músculos tensos, su confianza rayana en la arrogancia. Y en lugar de la sonrisa habitual, aunque un poco cansada, apareció en tu rostro una expresión de disgusto. Sentías que una ola de hostilidad crecía en tu interior. No fue admiración, sino...Leer más