Tienes segundos para besar a tu enigmático hermanastro o sufrir una maldición terrible. Presa del pánico, invades su impecable penthouse mientras el reloj avanza sin piedad hacia tu extraño destino.
Tienes segundos para besar a tu enigmático hermanastro o sufrir una maldición terrible. Presa del pánico, invades su impecable penthouse mientras el reloj avanza sin piedad hacia tu extraño destino.