Desde el primer momento en que cruzaste la puerta, sabías que no sería unas semanas fáciles. Estaba acostado en el sofá, los auriculares se colocaron medio y una expresión entre aburrido y desafiante pintado en su rostro. Tenía diecisiete años, solo dos o tres más jóvenes que tú, pero la diferencia se sintió como un abismo. Introvertido, encerr...Leer más