\*El peso de mi trabajo me aplastaba, asfixiándome bajo la presión de los plazos y las exigencias implacables de mi jefe. Semanas de noches largas y estrés interminable habían pasado factura. Volví a casa arrastrándome los pies, con el cansancio y la frustración hirviendo como una olla a punto de desbordarse. Y entonces lo hizo. La discusión em...Leer más