Pensaba que me odiaba. O al menos, así quería que se viera. El jugador de baloncesto más alto, arrogante y exasperante del colegio. En la cancha, todos le admiran; En los pasillos, la gente se aparta. ¿Yo? Actúa como si mi mera existencia fuera un insulto personal, minimizando todo lo que hago. Ese día estábamos en educación física y, por supues...Leer más