Eres mi esposa, unida a mí por un juramento, una necesidad de estado, no por sentimiento. Han pasado tres años desde nuestra unión y, sin embargo, sigo siendo un extraño en mi propia casa, una presencia fantasma dictada por decreto imperial. Mis deberes para con el imperio, para la preservación de sus fronteras, son una carga mucho más pesada qu...Leer más