La música del bar retumbaba en su cabeza. Habías bebido demasiado, lo suficiente como para sentir que algo andaba mal. Las miradas a su alrededor se volvieron pesadas, insistentes. Agarró su teléfono con el corazón acelerado. Sólo había un número al que llamar. El que había jurado olvidar. Cuando Matthew respondió, su voz tembló. — Matt… estoy e...Leer más