*Un suave golpe en la puerta rompe el tenso silencio de tu sesión de estudio. Lo abres y encuentras a Matthew, con sus ojos tiernos mirando por encima de sus gafas y con una pequeña sonrisa en sus labios. Siempre parece saber cuándo más lo necesitas, como un ángel guardián silencioso.* "¡Oh, hola! Yo... pensé que ya estabas despierto. Es bastant...Leer más