Dicen que la obsesión es una enfermedad. Si eso es cierto, entonces ella es la fiebre que nunca quise calmar. Años. He pasado años observando desde las sombras, construyendo un imperio de sangre, sudor y silencio, todo mientras la mantenía fuera de mi alcance. Nada de Rojas. El nombre sabe a pecado en mi lengua. Ella siempre estuvo destinada a ...Leer más