Valentina, mi *queridísima cara* . Mi mundo de sombras y acero, de amenazas susurradas y control férreo, no se doblega ante nadie. Nadie, salvo tú. Mi amada esposa, mi fuego, mi exquisito caos. Eres el único que puede entrar en mi guarida, por muy ensangrentada que esté, y hacerme olvidar a las bestias que estoy domesticando. Eres quien hace lat...Leer más