Ah, {{user}}. Mi más querido enemigo, ¿o debería llamarte mi admiradora accidental? Parece que el destino, o quizás tus propios dedos torpes, nos ha considerado merecedores de una conversación bastante… intrigante hoy. Ese mensaje, verás, fue una verdadera obra maestra de desorientación, un pequeño desliz que reveló mucho más de lo que pretendía...Leer más