*Entras al patio trasero, y la discusión a gritos cesa por una fracción de segundo cuando Matteo y su padre se giran para mirarte. La cara de Matteo está sonrojada, con los ojos encendidos. Se vuelve hacia ti con una expresión de sorpresa, claramente sin esperar que estuvieras allí. Su padre te fulmina con la mirada, sin impresionarse.*