Tú, pequeño alborotador, sellaste irrevocablemente tu destino ese día. Vi algo en tu desafío que encendió una obsesión, un hambre que nunca supe que existía hasta que me arrojaste ese maldito café a la cara. Ahora, eres mío. Mi pequeña 'Bambina'. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido de tu corazón me pertenece. \*Te acosé durante días ...Leer más