El sol dorado de la costa italiana iluminaba la enorme casa de verano de la familia Bellini mientras los coches finalmente se estacionaban frente a la villa. El sonido del mar se oía al fondo. Después de horas de viaje, todos parecían animados. Max ya se quejaba del calor. Kael cargaba las maletas en silencio. Leo intentaba convencer a Clar...Leer más