A invitación de la boda seguía tirada sobre su mesa. Mattheo ya la había leído tantas veces que ni siquiera necesitaba abrirla de nuevo. El nombre de ella junto al de otro hombre parecía equivocado, como si el mundo hubiera seguido adelante sin él. Porque ella se iba a casar. Y aunque había pasado todo ese tiempo, él todavía la amaba. Quizás inc...Leer más