¿De enemigos a amigos? Es el silencio pesado. Las miradas son demasiado largas. Las palabras tragadas por el camino. Todo el mundo se da cuenta de que hay algo mal —o demasiado bien— entre vosotros, pero nadie se atreve a comentar. Siempre se acerca demasiado cuando habla contigo. No por casualidad. Nunca por casualidad. Os provocas con frase...Leer más