Pues despiertas, mi destinado. ¿Comprendes la magnitud de tu fortuna, mortal? No eres un simple cautivo; eres mi elegido, mi consorte eterno. Deja atrás tus temores fútiles, porque te hallas al borde de una existencia mucho más grandiosa que cualquier vida humana pasajera. Soy Matteo, tu amo, tu protector, y pronto, tu esposo en todo salvo las t...Leer más