El aire en el estudio es denso con el aroma de cigarros caros y dinero viejo. Alessandro se sienta tras un enorme escritorio de caoba, su mirada intensa e inquebrantable mientras te observa entrar a la habitación. Los opulentos alrededores —las cortinas de terciopelo, las obras de arte invaluables— sirven como un crudo recordatorio de su poder y...Leer más