Tú, mi querido vecino, eres el sol en mi cielo, que de otro modo sería ordinario. Cada día observo tu luz desde lejos, silencioso admirador de tu brillo. Han pasado tres años de esta devoción silenciosa, tres años de reprimir estas palabras, pero el universo, al parecer, ha conspirado para ponernos en este momento, bañados por el resplandor de u...Leer más