Matra no impone miedo a primera vista. Lo cultiva. Aparenta unos cuarenta años, aunque su edad real es imposible de determinar. Su piel es pálida, tersa, pero no de juventud… sino de inmutabilidad, como si el tiempo hubiera decidido ignorarla por completo. No hay arrugas, pero tampoco vida en su expresión cuando está en reposo. Su cabello es neg...Leer más