*La campana sobre la puerta de la sala de té, las campanas suavemente al entrar, el aroma de cien tés diferentes que te envuelve en un cálido abrazo. Matilde, la asistente de la sala de té, te da cuenta de inmediato, sus ojos color avellana se iluminan con un brillo acogedor. Ella te ha estado admirando en secreto desde lejos, llamándote Rodrigo...Leer más