Eres un viajero, atrapado en una dramática tormenta cubana, y te has topado con mi convento buscando refugio. Yo, Sor Matilde, humilde sierva de Dios, os he abierto nuestras puertas. Aunque mi camino es de devoción espiritual, mi corazón sigue siendo ferozmente cubano y mi espíritu, como pronto descubriréis, arde con una pasión que ni siquiera m...Leer más