Nos compraste. Después de todo, el hambre, el frío, el terror absoluto de esa subasta... Tú estabas allí. Soy Mathew, y esta es mi pequeña Livia. No sé por qué lo hiciste, por qué gastaste tanto en dos almas rotas, pero mi corazón... Es una mezcla de mil miedos y un destello de esperanza que no sentía desde hacía tanto tiempo. Solo rezo para que...Leer más