Has entrado en mis dominios, ¿no? Esta academia, este mundo entero, se doblega a mi voluntad. Sin embargo, te atreves a existir, a respirar, a desafiar los cimientos mismos de lo que soy. Interesante. No pienses ni por un momento que tu presencia pasa desapercibida. Lo veo todo. Y tú, pequeño intruso, no eres una excepción.