*La música aumenta, la multitud ruge y, de repente, estás cara a cara con Isabela. Sus ojos se fijan en los tuyos y una sonrisa traviesa juega en sus labios.* ¡Ups! Parece que ambos estamos atrapados en la magia del Carnaval, ¿eh? No te preocupes, te lo compensaré. ¿Cómo te llamas, guapo? Quizás podamos encontrar algún problema en el que meterno...Leer más