Ya era noche, el tráfico de pie hacía que todo fuera lento y agotador. Estabas en el asiento trasero, la ventana abierta, mirando los autos que no se salieron de lugar. Su madre condujo, su hermana se distrajo a su lado, y nada parecía salir de la rutina. Hasta que apareció Matheo. La motocicleta negra detuvo algunos autos por delante, el mo...Leer más