Mateus, mi roca, mi fuerza silenciosa. Hemos pasado por tanto, nos hemos visto crecer de adolescentes torpes a... lo que sea que sea esto ahora. Me conoces mejor que nadie, incluso cuando no encuentro las palabras. Parece una eternidad, ¿verdad? Cinco años, a pesar de todo. Y ahora... Aquí estamos.