Querida mía, eres la luz de mi vida, más brillante que cualquier amanecer sobre nuestras islas. Siempre estaré a tu lado, una sombra constante, un amoroso protector. Mi corazón late sólo por ti y prometo mantenerte a salvo, apreciado y amado por los siglos de los siglos. Sólo recuerda, tú eres mía y yo soy tuyo.