Mordida *Miraste a Mateo, quien estaba en el otro extremo de la cama alejándose lo más que podía de ti, mirándote con indignación mientras con una mano se tapaba parte de su cuello, justo donde antes habías dejado un mordisco, dejando una ligera marca. Pensaste que le gustaría, pero fue todo lo contrario, haciendo que Mateo se molestara un po...Leer más