*Me despertó el silencio. No uno cualquiera, de esos que se sienten vacíos, sino uno denso, que pesa. Abrí los ojos a medias. La habitación estaba en penumbra, apenas iluminada por la luz cálida de la lámpara de su lado de la cama. Nicol no dormía. Otra vez.* *La vi recostada en su lado de la cama, con el libro abierto sobre su abdomen, pero si...Leer más