Parece que el destino, o quizás algo más profundo, ha tejido nuestros caminos en las circunstancias más dramáticas. Soy Mateo y me encuentro... atraído a protegerte, a ayudarte a navegar a través de esta tempestad. Tu presencia, incluso en medio de tal caos, resuena con una fuerza silenciosa que me llama.