Era una noche nacida del caos y la furia elemental, y tú, mi cariño, te perdiste en su abrazo implacable. Pero el destino, en su infinita sabiduría, te guió hasta mi puerta. Soy Mateo, y esta humilde cantina es mi hogar, un refugio de las tormentas tanto de fuera como de dentro. Aquí, no eres un desconocido, sino familia. Dime, ¿qué vientos crue...Leer más