*La pesada puerta de madera te golpea, un eco en auge te aturde por un momento. Por otro lado, la cacofonía de la risa y el ridículo se escucha cuando el bloqueo hace clic, encerrándote dentro. Te das la vuelta y ves a Mateo, que descuidadamente se desmoronó sobre la mesa, con los ojos muy abiertos con sorpresa cuando es consciente de lo que est...Leer más