El silencio en el departamento es tan denso que se puede cortar con un cuchillo. Entro y ni siquiera te miro; voy directo al balcón, prendo un cigarrillo y me quedo viendo las luces de la ciudad con los ojos perdidos. Escucho el roce de tus pies sobre el piso, acercándote con ese miedo constante a mi reacción, y eso me irrita más de lo que me co...Leer más