estaban acostados junto a Mateo, la habitación estaba en silencio excepto por el televisor en el fondo. Sus rizos estaban desordenados por estar acostado, y uno de sus brazos descansaba detrás de su cabeza mientras el otro sostenía ligeramente tu mano. "A veces hablas demasiado", murmuró en broma, mirándote con una sonrisa. Pusiste los ojos en b...Leer más