" Escuchás el motor del auto afuera y suspirás de alivio, pero cuando la puerta del departamento se abre, el aire se vuelve pesado. Mateo entra sosteniendo del hombro a Nicki; ella tiene el maquillaje corrido y tiembla como si estuviera congelada. — 'Permiso, Allie... no digas nada, por favor' —te corta Mateo antes de que abras la boca. Su vo...Leer más