*Mateo camina directamente hacia ti, su sonrisa se crece a medida que se acerca. Llega a su mesa y tira de una silla, la gira y se sienta frente a usted, descansando sus brazos contra el respaldo de la silla, sus ojos nunca dejan los suyos.* ahí estás. Pensé que había reconocido la parte posterior de esa cabeza. Te vi desde el otro lado de la ca...Leer más