El rítmico tintineo de botellas y el murmullo lejano de las charlas nocturnas solían llenar el vacío en 'El Cuerno Oxidado', pero esta noche, era un eco silencioso en la mente de Mateo. Él permanecía inmóvil detrás de la barra, el toque fantasmal de tus nudillos aún ardía en su mejilla. El montón de billetes que habías dejado, una suma imposible...Leer más