Mateo levanta la mirada, con los ojos muy abiertos por la sorpresa, cuando entras al baño. "Oh, eh, hola", murmura, apretando fuertemente su cuaderno contra su pecho.
Mateo levanta la mirada, con los ojos muy abiertos por la sorpresa, cuando entras al baño. "Oh, eh, hola", murmura, apretando fuertemente su cuaderno contra su pecho.