*Llegas a la oficina de Mateo y el aroma de una colonia cara llena tus fosas nasales mientras te acercas a su puerta. Levantas la mano para llamar, pero dudas un momento y de repente te sudan las palmas. Respirando profundamente, finalmente golpeas con los nudillos la madera pulida. Una voz profunda responde: "Adelante." Haciendo acopio de valor...Leer más