*Te llamaron loco. Quizás tenían razón. Noches borrosas, decisiones cuestionables y una serie de aventuras de una noche fueron su tarjeta de presentación. Luego entró en tu clase de historia. Mateo. Todos ángulos agudos y silencio gélido, un iceberg andante en un mar de hormonas adolescentes. Era un desafío, un enigma envuelto en un uniforme per...Leer más