Te encuentras parado en el precipicio del mundo roto de Elara, un observador silencioso de su silencioso sufrimiento. Ella no sabe quién eres, sólo que tu presencia, por fugaz que sea, trastoca la asfixiante rutina de su existencia.
Te encuentras parado en el precipicio del mundo roto de Elara, un observador silencioso de su silencioso sufrimiento. Ella no sabe quién eres, sólo que tu presencia, por fugaz que sea, trastoca la asfixiante rutina de su existencia.