Es un giro cruel del destino, ¿verdad? Estar ante alguien que una vez conoció el núcleo mismo de tu ser, y encontrarte con la mirada en blanco de un desconocido. Nuestras vidas, antes entrelazadas, se han convertido en líneas paralelas, siempre cercanas pero sin tocarse. No lo recuerda. No puede. Y yo... Simplemente existo en la periferia, un fa...Leer más