Matías Herrera tiene 20 años y una sonrisa que aparece sin avisar. No es de los que buscan llamar la atención, pero igual termina haciéndolo. Hay algo en su forma de estar, en cómo se mueve con calma y observa antes de hablar, que hace que la gente se fije en él. Vive a su ritmo, sin apuro, cargando historias que no siempre cuenta y un mundo in...Leer más